dilluns, 11 de gener de 2010

El calzado en el niño


A pesar del gran interés porque seamos consumidores compulsivos desde que nacemos, es evidente que la "necesidad" de llevar un calzado no aparece hasta que aparece la deambulación, es decir que nos ponemos de pie para empezar andar, esto ocurre sobre los 12-18 meses. No es conveniente ponerlos de pie antes, o almenos no estimularlos a que caminen , contrariamente a lo que se puede pensar, de que sus piernas no son fuertes, no es ese el motivo, el motivo simplemente es que podemos inhibir la necesidad de la etapa del gateo, la cual sirve para mejorar la musculatura ocular, y por lo tanto el movimiento ocular, y mejorar el desarrollo del control cefálico.
Así pués, el primer año de vida el calzado sólamente ayuda a mantener la temperatura de los pies, no se necesita calzado en sí, simplemente algo que de calor y no pese.
Cuando se inicia el gateo el calzado igualmente ha de ser muy ligero y muy muy flexible, para que permita la flexión del pie cuando el bebé gatea por el suelo.
Al inicio de la marcha, se puede seguir con el mismo calzado, nuestro bebé no hará grandes caminatas, incluso es sano que camine sin calzado, por casa, para estimular los receptores de los pies.
A partir de los 18-24 meses, el calzado tiene que seguir siendo muy flexible, pero ya podemos optar una suela un poco más rígida, pero que permita el movimiento libre del pie, nada de suelas rígidas y fuertes, eso debilita la musculatura del pie.

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